Si hay algo que la pandemia nos inculcó es la importancia de abrir la vivienda al exterior, la ventilación cruzada y la iluminación natural. Cuestiones que en los meses de altas temperaturas se potencian para aprovechar al máximo el placer de estar en casa. 

Al momento de diseñar los departamentos, nuestro principal objetivo es generar amplitud entre los espacios conformados por la cocina, living comedor y ventanales o balcones. Integrar estas esferas en lugar de separarlas no solo brinda sensación de amplitud en el espacio sino que favorece la ventilación e iluminación, de manera que nos permite ahorrar energía eléctrica en este sentido.

Para potenciar la sensación de amplitud se pueden destacar determinadas paredes, con colores preferentemente claros o en su defecto no muy oscuros, para favorecer el rebote de luz natural y a modo de establecer límites virtuales. Los ambientes estarán integrados, pero también divididos por los colores de las paredes. En cuanto a los muebles lo ideal es que sean livianos, de poco peso visual, para generar más espacio y permitir el paso de la luz sin obstrucciones

En cuanto al espacio exterior, si contamos con ventanales y la opción de abrirlos en su totalidad, el verano es una época perfecta para abrirlos y generar integración visual del espacio exterior, y no un corte entre el adentro y el afuera. Pueden utilizarse focos de exterior para cuando cae el sol, estructuras ligeras de caña, por ejemplo, para dar privacidad y sensación de naturaleza.

Es muy importante también aprovechar la apertura de nuestra fuente de aire fresco y abrir también otras puertas, como las de otras habitaciones y sus ventanas para mantener la frescura y ventilación del ambiente. Evitando enviciamiento del aire y olores. Del mismo modo, correr las cortinas permite que la misma luz natural rebote en las paredes y genere más iluminación general en el resto de los ambientes. Se recomienda mantener la apertura de ventanas el mayor tiempo posible, evitando horarios nocturnos ya que hay más movimiento de insectos y menos visibilidad para notarlo. En caso de que la ventilación y apertura de ventanas deba ser controlada, si hay niños/as o animales que no debieran salir, se recomienda hacerlo durante la mañana y una vez que haya caído el sol, con media hora es suficiente. 

De este modo generamos una de las mejores sensaciones: llegar a casa, llegar a nuestro refugio de confort y relax, fresco e iluminado con los muebles necesarios y óptimos, lejos de significar encerrarnos en un espacio chico y oscuro lleno de obstáculos y desorden que generan más stress.