Sabemos que tanto arquitectónicamente como económicamente, el debate y las dudas en torno a los departamentos modernos o antiguos siempre está vigente. 

Sin dudas la arquitectura clásica y antigua tiene un encanto particular, le da a cualquier barrio un tinte especial, más importancia y lo transforman en algo digno de mirar boquiabiertos. Pero tampoco podemos dejar de lado la vanguardia y atractivo de las construcciones modernas. 

Ahora bien, la gran pregunta que surge es ¿qué conviene más hoy en día económicamente?, ¿un departamento en un edificio antiguo o uno en una edificación moderna y a estrenar? Vamos a comparar y a resaltar los ejes más importantes en ambos tipos de construcción para que puedas sacar conclusiones por vos mismo, ¡seguí leyendo!

  • Ubicación: lógicamente las zonas de edificaciones antiguas ya están delimitadas en arterias específicas de la historia y crecimiento de nuestra ciudad y provincia. Por lo cual las ubicaciones disponibles están históricamente delimitadas y nos limitan, justamente a la hora de elegir. Sabemos que las zonas se resignifican constantemente según el ritmo y las necesidades de la sociedad. Por lo cual, las nuevas edificaciones se construyen allí donde la gente las necesita, mientras que las antiguas responden a una estructura y lógica caduca.
  • Tamaño: es sabido que en la línea del punto anterior, el tamaño y las dimensiones son uno de los factores que fueron variando en la historia y desarrollo de la construcción. Las habitaciones, las puertas y los espacios de los hogares antiguos son más amplios y los techos más altos que aquellas construcciones contemporáneas. Quizá tienen la misma cantidad de ambientes, pero en el mismo espacio es probable que se construyan dos departamentos en lugar de uno.
  • Comodidades: hoy en día nos resultan indispensables comodidades sin las cuales no podríamos terminar de disfrutar nuestro hogar como nos gustaría, como son las instalaciones necesarias para disponer de más de un aire acondicionado, agua caliente, calefacción central o eléctrica, ascensor… Los edificios nuevos consideran todos estos aspectos. En cambio, las construcciones antiguas no cuentan con nada de esto y, por lo general, es necesario pagar aparte para instalar los diferentes servicios y comodidades. Sin ir más lejos… si tienen la oportunidad de visitar algún departamento antiguo pueden observar que los enchufes de cada habitación seguramente hayan sido agregados recientemente. O, por ejemplo… ¿Cuántos pisos podrías subir sin ascensor para llegar a tu casa después de un largo día?
  • Materiales: si bien hoy en día los materiales de las nuevas construcciones no tienen buena fama, en el decir popular hay varios aspectos que no se tienen en cuenta. Antiguamente las paredes eran más gruesas y con mayor cantidad de gastos en materiales lo cual muchas veces las hace imposibles de agujerear aunque sea para colgar un simple cuadro. Por otro lado, en los departamentos nuevos no resulta necesario trabajar con paredes tan gruesas que ocupan más espacio del necesario, generado ambientes más espaciosos usando menos materiales.
  • Iluminación: el tamaño de las ventanas influye muchísimo en la iluminación de un ambiente. Los grandes ventanales son una característica propia de los departamentos modernos. Mientras que las aberturas clásicas suelen ser altas y angostas.
  • Amenities: Las amenities que hoy en día ofrecen los departamentos modernos son muy diferentes a las que podemos encontrar en los antiguos que por lo general cuentan tan solo con quincho y sala de reuniones como algo especial. Los edificios modernos, en su gran mayoría, cuentan con parrilla, salón de usos múltiples o SUM, solarium para descansar, tomar sol y también inclusive una piscina y/o gimnasio. 

Sin dudas, la melancolía de lo antiguo siempre se va a llevar una parte de nuestro corazón y los estándares de belleza arquitectónica son inigualables. Pero si nos encontramos frente a una situación de inversión, es importante priorizar la calidad y el confort de aquello hecho a nuestra medida en nuestra era. Tampoco hay que dejar de lado que un departamento antiguo viene con la impronta e instalaciones que su dueño anterior le haya dado, en cambio, uno moderno se te ofrece con lo necesario y listo para que dejes tu huella. 

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